Las intensas precipitaciones que se registraron durante el fin de semana en distintos puntos de Misiones volvieron a poner en evidencia una problemática que desde hace tiempo preocupa a productores y pobladores rurales: el estado de los caminos, los problemas de drenaje y la falta de mantenimiento de desagües y alcantarillas. Las lluvias, que en algunas localidades superaron los 170 milímetros acumulados, provocaron anegamientos urbanos, complicaciones en la circulación y una nueva crecida del río Uruguay.