El gerente general del IBCE, Gary Rodríguez, afirmó que el nuevo tipo de cambio oficial flexible representa un ajuste a una realidad que ya existía en el mercado desde finales del año 2022, cuando el boliviano comenzó a depreciarse frente al dólar. Explicó que el esquema anterior de Bs 6,96 era "irreal" y afirmó que el nuevo sistema aporta mayor previsibilidad y reduce la incertidumbre económica.