En el sector de Chapellin, el Colegio Jesús Enrique Lozada está siendo acondicionado como un campamento transitorio para albergar a las familias que perdieron sus hogares tras el doblete de terremotos que azotó la región. El centro educativo ya ha recibido importantes donaciones de ayuda humanitaria como alimentos, agua y ropa, mientras la comunidad organizada trabaja en la logística de recepción y distribución para garantizar el sustento y la seguridad de los damnificados mientras se gestionan soluciones permanentes. teleSUR