otoño, y "el canto de los pájaros" (Pau Casals), canta El Orfeón Donostiarra.
En la última semana de este verano largo, el tiempo ha dado un cambio brusco y nos ha anticipado ya el otoño. Mi jardÃn y los huertos aledaños se han vestido de incipientes trajes de oro, ocres y granate, mientras el suelo y las flores se empiezan a salpicar con las lágrimas secas de los árboles. En la cuesta, los picaculos rojos se lavan con el rocÃo fresco de la mañana. Desde Rueda del Almirante, veo cómo despierta VillamondrÃn de Rueda, entre los vahos del rÃo Esla y las canas doradas de los chopos. La carretera, entre Cifuentes y Gradefes, luce su pérgola - que será dorada -, mientras el otoño abre su puerta, como una cancilla de palos, para llevarnos hasta el rÃo, también dorado... Hoy ya es otoño.