A más de una semana de las violentas sacudidas telúricas que afectaron al litoral central, un ejército de rescatistas, cuerpos de seguridad y brigadas voluntarias continúa trabajando sin descanso entre las toneladas de concreto en La Guaira. Pese a la fatiga y el profundo dolor, la organización comunitaria y la solidaridad de clase se imponen sobre la tragedia, demostrando que la furia de la naturaleza no ha podido quebrar la unidad ni el espíritu combativo del pueblo venezolano. teleSUR