Con llantos, golpes en el pecho y llamadas a la venganza, miles de iraníes comenzaron este sábado a despedir al asesinado líder supremo Alí Jameneí en Teherán, en la primera jornada de unos funerales públicos que se alargarán durante seis días, en cinco ciudades y dos países.
En la enorme mezquita Mosala de Teherán resonó desde primera hora de la mañana el grito "Labbaik ya Jameneí" (Lealtad a Jameneí) en honor al religioso que lideró el país durante más de 36 años y fue asesinado por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, el primer día de la guerra.