Aunque nació en Londres, se formó en Inglaterra y su padre es nigeriano y su madre argelina, había un detalle que lo cambiaba todo: su madre obtuvo la nacionalidad francesa tras criarse en Francia, lo que permitió a Olise representar a los 'Bleus'.
Podía elegir entre Inglaterra, Nigeria, Argelia o Francia, pero acabó decantándose por la selección francesa. Y además hizo historia: es el primer internacional de Francia que nunca ha jugado en un equipo francés.
Un caso único pero un futbolista único.