Muchas risas con el pasaporte de Begoña Gómez, pero es una auténtica vergüenza y un bochorno internacional sin parangón que la mujer del presidente español no pueda acudir a la Cumbre de la OTAN porque le tienen retirada la credencial por riesgo de fuga.
Este es el país que nos queda, el país que nos deja el socialismo de mangantes y Pedro Sánchez. Ha impuesto a su aprovechada familia, a los chorizos de sus amigos, no le ha importado lo más mínimo trocear España y ahora está completamente decidido a enfrentarla y encabronarla hasta el límite.