Surprise Me!

Calabrés desmonta el burdo teatro de Sánchez usando a Begoña en la OTAN para tapar sus escándalos

2026-07-08 1,289 Dailymotion

No dan puntada sin hilo.

En una intervención en el programa 'Horizonte' (Cuatro), este 7 de julio de 2026, el periodista Jorge Calabrés ha desmontado con precisión quirúrgica la estrategia de comunicación del Gobierno de Pedro Sánchez.

Según Calabrés, el Ejecutivo recurre sistemáticamente a gestos y fotos internacionales para distraer la atención de los múltiples casos de corrupción que asedian al PSOE y a su entorno más directo, especialmente el caso de Begoña Gómez.

El detonante de sus palabras fue la llegada de Pedro Sánchez a la cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía). Las autoridades turcas prepararon un recibimiento protocolario con dos ramos de flores: uno para el presidente y otro destinado a su esposa, Begoña Gómez. Sin embargo, Gómez no pudo viajar. El juez le había retirado el pasaporte y denegado el permiso para asistir al evento, dada su imputación por presuntos delitos de corrupción, tráfico de influencias y otros.

Las imágenes muestran a Sánchez recibiendo su ramo y un momento de desconcierto evidente ante el segundo ramo huérfano. Calabrés interpreta este instante no como un simple “despiste” protocolario, sino como un elemento buscado y aprovechado: “Pedro Sánchez buscaba esa foto del ramo, ‘pobre que no es para Begoña, dónde está Begoña’, él que es un hombre profundamente enamorado”. El periodista subraya que en cumbres de este nivel se mide hasta el mínimo detalle. Nada es casual. Sánchez, según esta lectura, persigue deliberadamente la imagen del líder vulnerable, el marido enamorado al que le niegan la presencia de su esposa por decisiones judiciales. Esa foto genera empatía, victimiza y humaniza al presidente ante la opinión pública internacional y nacional, desviando el foco de los problemas internos.

Estrategia de distracción sistemática

Calabrés va más allá y contextualiza este episodio dentro de una pauta repetida: “Siempre que hablamos de política internacional el Gobierno respira porque a ellos les viene muy bien centrar el debate en otras cuestiones”.

Cada vez que surge una nueva crisis —Gaza, Irán o cualquier foco exterior—, Sánchez gana “un respiro” y despliega “juegos de ilusionismo” y “juegos de trilero”. En este caso concreto, la cumbre de la OTAN servía para varias cosas simultáneamente: Posicionarse como “héroe anti-Trump” a nivel mundial.
Construir la narrativa del líder que planta cara a Estados Unidos.
Generar imágenes emotivas con el ramo huérfano para Begoña.

Todo ello, según el análisis, para tapar “otras cosas que pasan a diario en España con todos los casos de corrupción”.

Calabrés recuerda que el Gobierno vive día a día: “Sánchez sabe que tiene que plantearse día a día por todos los casos de corrupción que hay ahora mismo”.

El ramo no fue un error inocente del protocolo turco. Fue una oportunidad comunicativa que el equipo de Sánchez supo capitalizar. La imagen del presidente recibiendo flores para una esposa ausente por cuestiones judiciales alimenta el relato de persecución política contra Be