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Pablo Bustinduy, sobre la amenaza de Trump a España: "No somos vasallos de nadie"

2026-07-08 450 Dailymotion

La cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía) ha saltado por los aires tras un ataque sin precedentes del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Lo que comenzó como una aparente calma después de que el mandatario estadounidense obviara a España en sus reproches iniciales, se ha transformado en una crisis diplomática y comercial de primer orden.
En presencia del secretario general de la Alianza, Mark Rutte, Trump ha amenazado de manera directa y contundente a España. Los motivos de su malestar se centran en la negativa española a elevar la inversión en Defensa al 5% del PIB y en la restricción del uso de las bases de Rota y Morón para las operaciones en Oriente Próximo.
Durante una tensa rueda de prensa, el líder republicano fue tajante: «España es una causa perdida. Por cierto, ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España. Quiero que lo corten. España es un aliado terrible en la OTAN. No participan. No pagan. No quiero saber nada de España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas». Trump llegó incluso a calificar al país como «un caso perdido», ordenando en vivo el cese de toda actividad económica bilateral.
Pese a la virulencia de las palabras, desde el Gobierno de España se ha optado por un mensaje de «tranquilidad y normalidad», apelando a la fortaleza institucional de la Unión Europea. Diferentes ministros han recordado que Trump «no puede tomar ninguna acción contra un país de la UE» de forma aislada, ya que la política comercial está centralizada en Bruselas y cualquier ataque obligaría a actuar «contra toda la Unión Europea».
Además, el Ejecutivo ha recordado un dato clave de la balanza comercial: Estados Unidos tiene superávit con España, por lo que «se beneficia más» de la relación actual. Fuentes gubernamentales subrayan que «la relación bilateral entre EEUU y España es beneficiosa para ambos países, tanto en el ámbito comercial como en el de la defensa» y aseguran que «no es nuestra intención que eso cambie».
En el plano político interno, los socios de coalición han reaccionado con dureza. El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha sido uno de los más tajantes al afirmar que «España no es vasallo de nadie y no debe recibir lecciones de nadie», reivindicando que el país es «soberano» y «libre» para marcar sus propias prioridades.
Por su parte, desde Podemos e IU han aprovechado el choque para criticar la escalada armamentística. Ione Belarra ha denunciado que, pese a las críticas de Trump, el Consejo de Ministros aprobó recientemente 6.200 millones de euros adicionales para gasto militar, advirtiendo que se está destinando «el dinero de nuestra sanidad para tanques». Mientras tanto, Antonio Maíllo ha pedido un distanciamiento definitivo de la OTAN, asegurando que ser visto como una «causa perdida» por Trump es, en realidad, un motivo para estar «orgullosos».