A ocho meses de gestión, el gobierno derechista de Rodrigo Paz evidencia su incapacidad para garantizar el abastecimiento de combustibles y contener la inflación, dos problemas que golpean directamente el bolsillo del pueblo boliviano. El descontento popular crece mientras las colas en surtidores se perpetúan y los precios de la canasta básica se disparan sin control. teleSUR