Como si del frente ucraniano se tratase, la guerra con drones está a la orden del día en el estado mexicano de Michoacán. Pero no es el Ejército mexicano quien los usa. Son los carteles de la droga, que se disputan este territorio, los que se atacan los unos a los otros empleando las aeronaves teledirigidas. Recientemente el grupo Jalisco Nueva Generación ha golpeado los campamentos rivales de Cárteles Unidos, una muestra del poderío militar de estas organizaciones.