Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), prefirió no entrar en el debate sobre qué estadio albergará la final del Mundial 2030. El dirigente calificó de "imprudente" hablar ahora de una decisión de tal magnitud y recordó que todavía queda mucho tiempo antes de que se elija la sede definitiva. "Faltan muchos meses para tomar una decisión de ese calado", afirmó, dejando en el aire una de las grandes incógnitas de la cita mundialista que organizarán conjuntamente España, Portugal y Marruecos.