Mientras el cambio climático golpea sin piedad al sur de Europa, la provincia de Almería vive su peor pesadilla con un incendio que ya cobró 12 vidas y mantiene en zozobra a 20 familias. Las autoridades andaluzas, desbordadas por las adversas condiciones climáticas, han habilitado refugios precarios para los cientos de desalojados, que reciben apoyo psicológico mientras la región se tiñe de luto y cenizas. teleSUR