Kate Middleton llamó la atención durante la final masculina de Wimbledon al protagonizar un sutil cambio respecto al protocolo real durante su ingreso junto al príncipe William, el príncipe George y la princesa Charlotte. Al caminar junto al futuro rey, logró combinar la tradición con una imagen más moderna de la familia real. El gesto rápidamente se convirtió en tema de conversación entre los seguidores de la monarquía.