Erling Haaland regresó a Noruega tras el Mundial con uno de los recuerdos más insólitos del torneo: un mapache disecado. El curioso objeto, que habría obtenido en un bar de Estados Unidos, rápidamente se volvió viral en redes sociales. Fue una última imagen llamativa de la histórica campaña de Noruega en la Copa del Mundo.