Los esfuerzos del presidente electo, Abelardo de la Espriella, de convertir a Barranquilla en su centro de operaciones en campaña no evitaron que Iván Cepeda se quedara con la votación de la capital del Atlántico. El Espectador recorrió las calles de Barranquilla en busca de las voces detrás de las emociones que movieron los votos de la ciudad que será el centro de operaciones del nuevo presidente, en una división entre un sur progresista y un norte abelardista que llegarán a un nuevo ring en 2027.