El resurgimiento de discursos extremistas y simbología neonazi ya no es ajeno a Colombia. Tras la elección de Abelardo de la Espriella, han aparecido esvásticas en caravanas, amenazas virtuales y emblemas autoritarios, justificados como "parodias recreativas". Expertos advierten que normalizar estos actos en un país con memoria histórica viva resulta inadmisible. teleSUR