El Servicio de Seguridad de Ucrania (SSU), junto con la Armada, atacó con drones navales dos petroleros de la llamada "flota fantasma" rusa, el Louise 1 y el Banda, en el mar Negro. Según el SSU, ambos buques transportaban petróleo ruso violando el embargo impuesto por el G7 y la UE, operando con el sistema de identificación automática apagado. Aviones rusos intentaron destruir los drones con disparos y bombas, sin éxito.
Según un analista de la firma de seguridad marítima Ambrey, la intensidad de estos ataques ucranianos en el mar Negro y el mar de Azov supera incluso a la histórica "Guerra de los Petroleros" entre Irán e Irak en los años 80, calificándola de un fenómeno "sin precedentes" a escala mundial.