Aunque existen mitos sobre el “código fuente” en las elecciones, este no define resultados. Su función es organizar, transmitir y mostrar la información registrada en actas físicas, que son diligenciadas por jurados de votación. Además, el código puede ser auditado por partidos, expertos y organismos internacionales, y se congela antes de los comicios para evitar modificaciones. El sistema electoral combina control humano, documentos físicos y tecnología, garantizando transparencia y confianza en los resultados.