Estados Unidos lanzó una nueva ronda de ataques aéreos contra Irán en la madrugada del lunes, tras confirmar la muerte de otro militar estadounidense en Irak durante la detonación controlada de un dron iraní derribado. En respuesta, Irán atacó Baréin, sede de la Quinta Flota de la Armada de EE. UU.
Estos son los últimos episodios de una escalada que, paso a paso, ha acercado a ambos países a una guerra total, luego de que el acuerdo interino del mes pasado —destinado a poner fin definitivo al conflicto— se desmoronara. El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz permanece prácticamente paralizado.
Ambas partes han golpeado infraestructura civil clave, mientras el precio del petróleo Brent superó los 90 dólares por barril, agravando la crisis energética mundial derivada del conflicto.