Edgardo estaba trabajando junto a su jefe cuando la lancha en la que navegaban por el río Paraná volcó y desde entonces no se supo más de él. La familia sospecha del patrón, único sobreviviente del hecho, quien declaró ante la comisaría que ambos habían salido a comprar suministros para la construcción de unas cabañas y que, al cargar combustible, cayeron al agua, aunque a Edgardo se lo llevó la corriente.