El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido este viernes desde el puesto de mando avanzado en Cenicientos (Madrid) para ofrecer una valoración urgente sobre la crisis incendiaria que asola el suroeste de la región y la provincia de Ávila. Con un mensaje marcado por el dramatismo, el ministro ha advertido que no se puede ser optimista, calificando las condiciones actuales de "muy adversas" ante unos fuegos que permanecen totalmente fuera de control.