En una emotiva jornada de fe y resistencia popular, la Plaza Venezuela se convirtió en el escenario de una misa multitudinaria que congregó a cientos de ciudadanos para honrar a las víctimas del doblete sísmico del 24 de junio. Entre canciones, rezos y abrazos solidarios, los asistentes encendieron velas y compartieron su dolor, reafirmando que la memoria de los más de 5 mil fallecidos permanece viva en el corazón del pueblo venezolano, que se niega a olvidar y sigue adelante con esperanza. teleSUR