Un nuevo ataque con misiles balísticos rusos sacude Kiev y deja un saldo devastador: 10 muertos y cerca de 100 heridos. Según las autoridades ucranianas, uno de los impactos alcanzó un centro de entrenamiento privado donde se celebraba un evento, mientras que las defensas aéreas lograron interceptar solo uno de los tres misiles lanzados. La Fiscalía General ya investiga el ataque como posible crimen de guerra. Un portavoz militar advirtió que Rusia sigue acumulando este tipo de armamento y lo emplea cada vez con más frecuencia, tanto de día como de noche.