Belgorod fue escenario de un nuevo y masivo ataque con drones que provocó incendios en edificios clave de seguridad rusa, entre ellos las sedes del FSB y del Ministerio del Interior. Las explosiones y el fuego se extendieron a vehículos y viviendas cercanas, mientras varios sectores de la ciudad quedaron sin electricidad. Este ataque se suma a una serie de incursiones recientes que ya habían dañado infraestructura energética y de combustible en la región. La tensión en la zona fronteriza sigue en aumento en medio del conflicto en curso.