La administración del presidente Donald Trump intensificó sus operativos antiinmigrantes en al menos 15 aeropuertos de Estados Unidos, donde agentes encubiertos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) han comenzado a arrestar a personas con visados vencidos en mostradores y puertas de embarque.
Según reveló The New York Times, esta campaña forma parte de una estrategia para elevar las detenciones a 2,000 diarias y busca impedir que personas indocumentadas utilicen vuelos comerciales, a menos que sea para su deportación voluntaria.
La medida ha afectado a ciudadanos de más de una docena de países —incluyendo cónyuges de estadounidenses, trabajadores tecnológicos y solicitantes de asilo—, generando alarma entre organizaciones y abogados de inmigración ante casos virales como el de la ecuatoriana Chantal Morales Rojas y la ucraniana Iryna Gorb.