La fachada reventada del centro comercial Aeon de Kumamoto, tras la explosión que sufrió el martes, se ha convertido en una de las imágenes más impactantes que ha dejado el fuerte terremoto de magnitud 7,1 registrado en el suroeste de Japón, y los servicios de rescate aún buscan a desaparecidos entre los escombros.