Un fuerte terremoto de magnitud 7,1 sacudió la región de Kumamoto, en el suroeste de Japón, dejando al menos 18 muertos y decenas de heridos. Soldados y equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre los escombros de viviendas y de un centro comercial donde se produjo una explosión de gas durante la evacuación. Testigos describen escenas de pánico y destrucción, mientras templos históricos y edificios enteros quedaron reducidos a ruinas. Las autoridades advierten que la cifra de víctimas podría seguir aumentando en las próximas horas.