Ceuta se encuentra nuevamente bajo una presión migratoria sin precedentes, concentrada casi exclusivamente en su frontera marítima. La situación se intensifica cada noche, cuando las playas de Fnideq (Castillejos) se convierten en el punto de partida para miles de personas que intentan rodear a nado el espigón fronterizo del Tarajal para alcanzar territorio español. En menos de dos semanas, alrededor de 2.000 personas han logrado acceder a Ceuta por esta vía, marcando el episodio de mayor presión desde la crisis de mayo de 2021, aunque con un contexto operativo distinto al tener la frontera terrestre cerrada.