Los gobiernos de Francia y Estados Unidos otorgaron licencias a Ucrania para fabricar misiles SCALP y sistemas Patriot, un paso que Kiev califica de histórico, pero Moscú denuncia como la conversión del país en un campo de pruebas de la industria militar occidental. Por su parte, el armamento ya fabricado sigue fluyendo, perpetuando un conflicto que alimenta el negocio bélico. teleSUR