La ciudad autónoma de Ceuta ha vivido una de sus madrugadas más angustiosas con miles de jóvenes deambulando sin rumbo por las calles tras la entrada masiva de personas desde territorio marroquí. Durante las últimas horas, los recién llegados han ocupado espacios públicos como parques, bancos, gasolineras y playas para pernoctar ante la absoluta falta de infraestructuras de acogida. Con una población habitual de 83.000 habitantes, la localidad se vio repentinamente repoblada con la entrada de 50.000 inmigrantes en un breve espacio de tiempo, lo que ha generado un clima de incertidumbre total entre la población civil.Este aumento demográfico súbito ha provocado que muchos vecinos se atrincheren en sus domicilios por temor a la situación en el exterior. Como medida de precaución ante posibles saqueos y pillajes, la gran mayoría de los negocios, incluyendo supermercados, restaurantes y tiendas de ropa, decidieron bajar sus persianas. La tensión se hizo evidente en testimonios como el de la recepcionista de un hotel céntrico: «Esta mañana, a las 7.00 horas, han entrado dos inmigrantes en el hall del hotel». La trabajadora confesó la inquietud vivida durante el incidente al señalar que «Me he puesto muy nerviosa porque no sabía qué querían y porque estaba sola».La tragedia humana también ha marcado esta jornada, ya que se estima que al menos 57 personas han fallecido en su intento por alcanzar suelo español. Este luctuoso balance ha teñido de luto incluso eventos sociales que se celebraban en la ciudad, donde una invitada a una boda lamentaba: «Qué pena y qué tristeza casarse un día como hoy, con los muertos que ha habido». Ante esta emergencia, las autoridades sanitarias han reforzado los centros de salud con más médicos de familia y personal de enfermería, intensificando la vigilancia «para garantizar el correcto funcionamiento de las instalaciones».Uno de los puntos más críticos de esta crisis es la situación de los menores de edad. Según estimaciones de la ONG Save the Children, el número de niños y adolescentes que han cruzado la frontera podría rondar los 7.000, quienes se encuentran actualmente en un limbo legal al no poder ser devueltos a Marruecos. La capacidad ordinaria de los centros de acogida en Ceuta es de apenas 100 plazas, una cifra que ya estaba desbordada hace una semana con 250 menores.Jennifer Zuppiroli, especialista de Migraciones de Save the Children, ha urgido a las autoridades a tomar medidas inmediatas: «Hay que evitar que se queden en la calle. Urge identificar a los menores que deambulan por la ciudad en situación de desamparo. Ceuta es muy pequeña y no tiene capacidad de acogida, lo importante es que sean trasladados». Por su parte, la Cruz Roja ha alertado de la llegada a nado de mujeres embarazadas y niños muy pequeños, reconociendo que la afluencia masiva ha impedido realizar los protocolos de identificación individualizados habituales.A pesar de que el centro de la ciudad comenzó a recuperar cierta normalidad a media tarde del sábado, la mayoría de los negocios permanecen cerrados y la problemática política continúa escalando. Formaciones como Vox ya han ordenado revisar convenios en diversas comunidades autónomas para suspender ayudas a las ONG que colaboren en la asistencia a los inmigrantes. Mientras tanto, la ciudad sigue pendiente del reparto de menores por el resto de España, un sistema que cuenta con 20.000 plazas pero que se enfrenta a la negativa de varios gobiernos regionales.