Una nueva oleada de drones ucranianos golpeó la región rusa de Sarátov durante la madrugada del 2 de agosto, provocando fuertes incendios en la refinería de Rosneft, una de las más antiguas del país. Al mismo tiempo, la base aérea de Engels-2, clave para los bombarderos estratégicos rusos, también fue alcanzada por explosiones registradas en video por vecinos de la zona. Las autoridades locales confirmaron daños en infraestructura civil y hablan de posibles víctimas. Este ataque se suma a una larga lista de incursiones ucranianas contra estos dos objetivos estratégicos.