Irán vuelve a encender las alarmas en el estrecho de Ormuz: la agencia Fars difunde imágenes de decenas de buques varados a la espera de permiso para cruzar, mientras Teherán desmiente cualquier acuerdo para reabrir la ruta. En medio de la tensión, Trump asegura haber frenado un nuevo ataque tras alcanzar los "parámetros" de un pacto que incluiría la apertura total del estrecho, aunque Irán insiste en que no cederá el control mientras Washington mantenga su postura hostil. Cinco meses después del estallido del conflicto, la incertidumbre sigue paralizando una de las rutas petroleras más estratégicas del mundo.