La medida rige por tiempo indeterminado para desmontar las pasarelas y evitar daños estructurales ante las proyecciones de crecida del río Iguazú. Los operarios trabajarán durante 40 días en el retiro de las estructuras, mientras que el resto de los circuitos permanecen habilitados. \"Un detalle que nos regala la naturaleza es que, al estar alto el caudal, estos saltos se ven mucho más sorprendentes de lo que son\", remarcan.