Durante la celebración del triunfo de la selección de Argentina con sus hinchas, varios jugadores recibieron y exhibieron una bandera de la tribuna con la frase «Las Malvinas son argentinas». Este hecho ha provocado que un ministro del Gobierno británico califique la actuación de inapropiada y exija a la FIFA una investigación exhaustiva, ya que viola las normas que prohíben cualquier manifestación política en el fútbol.
La situación podría acarrear consecuencias económicas para la federación de ese país, con multas estimadas entre los 5.000 y los 20.000 dólares. Cabe recordar que la normativa de la FIFA suele aplicar sanciones financieras directas a las federaciones en lugar de castigar de forma individual a los futbolistas implicados.