La inédita decisión del Consejo Nacional Electoral de Colombia de otorgar personería jurídica a una agrupación sin alcanzar el umbral constitucional de votos reconfigura el panorama político colombiano. Analistas y movimientos sociales señalan que esta medida sienta un precedente de doble rasero institucional, favoreciendo intereses de las élites tradicionales para fragmentar el espectro político e incidir directamente en las correlaciones de poder. teleSUR