Una intensa oleada de misiles y drones rusos golpeó Kiev y su región durante la noche, dejando al menos 15 muertos y decenas de heridos. Varios distritos de la capital sufrieron incendios que los bomberos lograron controlar, mientras que en la región circundante las cifras de víctimas fueron aún mayores. Almacenes, vehículos y una instalación logística resultaron destruidos por las llamas en localidades como Brovary, Bucha y Fastiv. Las autoridades ucranianas continúan evaluando el alcance total del ataque.