En Bolivia, agosto es el mes dedicado a la Pachamama, la Madre Tierra. Miles de personas se reúnen en las cumbres del altiplano y los valles para realizar ofrendas con frutos, dulces y bebidas, en agradecimiento por las bendiciones recibidas durante el último año. Esta ceremonia mantiene vivo el legado de los pueblos andinos y su profundo respeto por la naturaleza.teleSUR