Tres diplomáticas han entrado formalmente en la carrera electoral para sustituir a Antonio Guterres, actual secretario general de la ONU. En caso de no ser nombradas en la Secretaría General, pondrían punto final a 80 años de hombres desempeñando el también llamado “trabajo más difícil del mundo”, que debe garantizar la paz, los derechos humanos y actuar frente a las emergencias globales.