En la región de los Montes de María, marcada por el desplazamiento masivo de los años 2000, varias familias están regresando a sus tierras con una apuesta poco común: criar ovejas como base de una economía comunitaria. Aunque los retos persisten, muchos sueñan con convertirse en empresarios y encontrar en estas ovejas una oportunidad para quedarse en la tierra de la que la violencia los expulsó.