Horas antes de disputar la final del Mundial con España, Lamine Yamal dejó clara la confianza con la que afrontaba el partido. El joven internacional aseguró que no estaba nervioso y reconoció que todavía no era plenamente consciente de que iba a jugar el encuentro más importante de su carrera. Además, confesó que nunca contemplaba la derrota: "A mi mente no entra perder. No hay posibilidad", afirmó, asegurando que solo se imaginaba levantando la Copa del Mundo y regresando a España como campeón.