Ucrania asestó un duro golpe a la guerra de drones rusa al destruir una plataforma clave en el mar Negro. La instalación, ubicada en el yacimiento Golitsyn, servía a Moscú para dirigir ataques con drones contra el sur de Ucrania. Además, permitía vigilar los movimientos de las fuerzas navales ucranianas en la zona. Un video difundido en redes sociales muestra el momento exacto del ataque. Con esta acción, Kiev golpea directamente la capacidad rusa de coordinar ofensivas aéreas en la región.