Dos años después de subir al podio en París 2024, Osmar Olvera volvió a tener en sus manos las medallas que conquistó en los Juegos Olímpicos. Las piezas originales habían presentado daños, por lo que fueron enviadas para ser reemplazadas y finalmente regresaron con el clavadista mexicano.El momento tuvo un significado especial para Olvera, quien recuperó así los reconocimientos físicos de una actuación histórica en la que obtuvo plata en sincronizados y bronce en la prueba individual de trampolín de 3 metros.