Frente a la limitada capacidad del Estado en Pereira tras el devastador terremoto, la solidaridad comunitaria y las organizaciones de derechos humanos han asumido el liderazgo humanitario. Con centros de acopio improvisados, ollas comunitarias y apoyo de voluntarios nacionales e internacionales, el pueblo organizado garantiza alimento, refugio y atención veterinaria para socorrer a las familias afectadas. teleSUR