Desde el puerto de Buenaventura, se observan los severos daños estructurales y el derrumbe de múltiples edificaciones tras el devastador terremoto de magnitud 7.4. Las comunidades locales, históricamente desatendidas, afrontan la emergencia en medio del pánico, mientras se exige una respuesta inmediata de los organismos de socorro para atender a las poblaciones golpeadas por el sismo. teleSUR