Ante la indolencia institucional y la tardía respuesta estatal tras el devastador sismo del diez de agosto, el pueblo colombiano demuestra su clase y conciencia social. En regiones históricamente olvidadas como el Chocó, la organización comunitaria y la solidaridad popular emergen como el verdadero motor de salvación, tejiendo redes de apoyo autónomas que desafían la adversidad y sostienen la dignidad colectiva en esta crisis. teleSUR