Pumas se encontró con un rival ordenado y difícil de romper, capaz de defender en bloque bajo y hacer daño al contragolpe. Esteban Solari reconoció que su equipo asumió la iniciativa, pero volvió a sufrir por la falta de contundencia en el último toque.El técnico destacó que los universitarios generaron ocho ocasiones claras, su cifra más alta en lo que va de la Liga, aunque ninguna terminó en gol. Aun así, valoró el equilibrio defensivo del equipo y señaló que, pese a las ausencias importantes, Pumas sigue compitiendo y buscando mayor precisión para convertir su dominio en resultados.