En su alocución presidencial, el presidente Abelardo de la Espriella envió un contundente mensaje sobre la transparencia en el manejo de los 30 billones de pesos destinados al Plan Milagro de Reconstrucción tras el sismo.
El mandatario dejó clara su postura de cero tolerancia frente a posibles irregularidades en la contratación de emergencia. “El que se atreva a tocar un peso de eso, se las verá conmigo directamente”, advirtió tajantemente a funcionarios y contratistas. El Gobierno aseguró que vigilará con rigor cada recurso para garantizar que la ayuda llegue sin desvíos a los miles de damnificados en el suroccidente del país.