Bajo el mandato de Daniel Noboa, Ecuador atraviesa el segundo período más sangriento de su historia tras el colapso de sus políticas de seguridad. Las estrategias de militarización promovidas por el Ejecutivo han resultado ineficaces para detener la crisis, registrando 4.882 asesinatos en 2026. Con un promedio de 23 homicidios diarios, la escalada de violencia vulnera trágicamente al pueblo ecuatoriano. teleSUR